La CEOE propondrá dar cheques de formación a cada empresa


  • Que sean ellas las que gestionan su propia formación

La CEOE ha hecho una propuesta muy clara al Gobierno para la Reforma del Sistema de Formación Continua: que las empresas gestionen directamente los recursos con los que cuentan para formación de sus empleados con los cheques de formación. Una gestión directa que la patronal pretende vertebrar con la creación de una especie de “cheques de empresa” para que sea la propia entidad empresarial la que dedique esos créditos de la forma que mejor le convenga, según las necesidades de la entidad.

Una de las reformas que prepara el Gobierno español es la de formación, que se enmarca realmente dentro de la reforma laboral. Desde la patronal española se insiste en que del 0,7 % que actualmente se dedican a la formación dentro de las cotizaciones sociales, un 0,6 lo pague la empresa y el trabajador se haga cargo del 0,1%.

Para evitar un uso irregular de los fondos recibidos, la patronal plantea que los cursos de formación se realicen únicamente en centros homologados y con el máximo control posible por parte de las administraciones públicas. Un exhaustivo control que evite las malas prácticas que en algunas ocasiones se han podido ver.

Los recursos que actualmente se destinan a este tipo de formación ascienden a un total de 1800 millones de euros anuales que no siempre se consumen. Por ello, la patronal va a intentar incluir también en su propuesta que este dinero sobrante, una vez repartidos los “cheques empresas”, se mutualice para que estén a disposición de todo el tejido empresarial.

Otra de las exigencias que la organización de Joan Rosell va a plantear al Ministerio de Trabajo es que los recursos derivados de las cotizaciones sociales para formación solo puedan utilizarse para formar a los trabajadores en activo. Para la CEOE la formación de los parados deben formar parte de las políticas activas de empleo que se debe llevar a cabo por parte de las administraciones, por tanto, se debe financiar con dinero público.

Desde el Ministerio se considera también “indispensable eliminar el doble papel de los agentes sociales como participantes en la planificación, programación y diseño del subsista y, en paralelo, como ejecutores de la formación y perceptores de los fondos”. Algo que rechazan también las centrales sindicales.